Detergentes Solyeco Sociedad Limitada Laboral comienza su actividad en enero del 2007, tras el ánimo y empuje de varios socios trabajadores y amigos. Se dedica a la formulación, envasado y distribución de detergentes con una línea de productos ecológicos. Surge como necesidad de cubrir una demanda de productos que ofrecía anteriormente la empresa Copan SL, que cerró por jubilación de sus responsables y por la poca presencia de detergentes ecológicos en empresas españolas. También con la filosofía de que “es posible crear otro tipo de economía”, según informan sus socios. Se trata de una sociedad laboral con base en Lorquí (Murcia) cuyos inicios fueron de la mano de la Asociación de Empresas de Economía Social de la Región de Murcia (Amusal). Entre las metas trazadas para el futuro destacan la consolidación del Equipo de trabajo,  la apuesta por el empleo impulsando que trabajen las personas antes que una máquina,  la ampliación de la empresa con su instalación en  una nueva nave, certificaciones sociales y ecológicas y, por supuesto, avances en la solidaridad y la autogestión, según manifiesta el gerente de la sociedad, José Marín.

En un principio la empresa nació con un único socio trabajador que se encargaba de todas las tareas de la empresa. Poco a poco la empresa fue aumentando sus mercados y con ello sus ventas lo que se tradujo en la incorporación de nuevo personal. Actualmente Detergente Solyeco está compuesto por 6 trabajadores y distintos distribuidores que colaboran con la empresa para que sus productos estén en todo el territorio nacional.

Pero si algo se puede destacar de esta empresa es su compromiso con el medio ambiente y la sociedad, estando estos valores dentro de sus principios y filosofía de empresa. Para Detergentes Solyeco el respeto al medio ambiente es su máxima y esto se traduce literalmente en uno de sus objetivos: “Cualquier actividad económica debe respetar la vida. La destrucción de nuestro entorno es consecuencia de una economía no creadora, sino destructora, en primer lugar de la persona, y en segundo lugar, del medio ambiente. El consumo de bienes más allá de lo que necesitamos (en los países enriquecidos) lleva a la destrucción de la naturaleza”.